Desde ApuestasOnline, sabemos que apostar al mercado de tarjetas en bet365 puede ser complicado, por eso hemos preparado las siguientes guías:
Apostar a tarjetas es una de las formas más habituales de buscar valor fuera del resultado o los goles. En bet365 este mercado tiene un sistema de puntuación propio que conviene conocer antes de apostar, porque no siempre coincide con lo que vemos en el campo. Repasamos cómo cuenta bet365 las tarjetas amarillas y rojas, qué mercados ofrece y qué debemos mirar antes de entrar en uno de ellos.
El sistema de bet365 no cuenta tarjetas una a una, sino por puntos. Una amarilla suma un punto y una roja directa suma dos. Si un jugador ve una segunda amarilla y, por tanto, la roja, el marcador de ese jugador no sube a tres puntos: se queda en los dos puntos de la roja, ya que la segunda amonestación no añade puntuación extra sobre la primera.
Esto es importante porque casi todos los mercados de más/menos tarjetas de bet365 se resuelven en puntos, no en el número de cartulinas mostradas. Una apuesta a «más de 4.5» necesita cinco puntos o más, y esos cinco puntos se pueden alcanzar de varias combinaciones: cinco amarillas, o tres amarillas y una roja, por ejemplo.
Hay varias situaciones que quedan fuera del mercado, aunque a veces generan confusión.
Las tarjetas fuera del campo en bet365, es decir, las mostradas a un entrenador, a un miembro del cuerpo técnico, a un suplente o a un jugador que ya ha sido sustituido, no se contabilizan; solo cuentan las que reciben los futbolistas que están sobre el terreno de juego en ese momento. Tampoco cuenta lo que pase en la prórroga, salvo que el propio mercado indique expresamente que sí se incluye. Y las tarjetas que el árbitro muestra después del pitido final, algo que ocurre de vez en cuando en protestas post partido, tampoco forman parte del resultado.
Es el mercado más apostado. Se juega sobre el total de puntos que sumarán ambos equipos durante el partido. En un Betis – Girona con línea de 4.5, necesitaríamos 5 puntos o más entre los dos equipos para que la apuesta «más» se gane, sin importar cómo se reparte esa cifra entre amarillas y rojas.
Aquí la línea se aplica solo a un equipo. Si ponemos al Villarreal con una línea de 2.5, el conjunto amarillo necesita sumar 3 puntos o más solo con sus propias tarjetas, sin contar lo que reciba el rival.
Este mercado se resuelve en función de si los dos conjuntos reciben, como mínimo, una amonestación cada uno. En un Osasuna – Alavés, si un jugador rojillo ve amarilla y otro del conjunto vitoriano también, la apuesta a «sí» se gana, independientemente de cuántas tarjetas más se enseñen después.
Se apuesta a si un futbolista determinado va a ser amonestado durante el partido. Por ejemplo, una apuesta a que Nahuel Molina vea tarjeta se resuelve como ganadora en el momento en que el árbitro le muestra una amarilla o una roja mientras esté en el campo.
En este mercado se apuesta a qué jugador o qué equipo recibirá la primera o la última amonestación del encuentro. Si apostamos a que la primera tarjeta será para el equipo visitante, se gana en cuanto el árbitro amonesta a cualquier jugador de ese equipo antes que al rival.
Aquí la apuesta se centra en si la primera tarjeta llegará antes o después de un minuto concreto del partido, por ejemplo, antes del descanso.
Dentro de la pestaña de mercados asiáticos, bet365 también ofrece hándicap sobre el total de puntos por tarjetas. Funciona igual que un hándicap asiático de goles, pero aplicado a las tarjetas: si el hándicap es un número entero y el resultado final coincide exactamente con esa cifra, la apuesta se resuelve como reembolso parcial o total en lugar de ganada o perdida. Por ejemplo, con un hándicap de 4 tarjetas y un total de 4 puntos en el partido, se devuelve el importe apostado en lugar de darse por perdida.
El factor que más pesa aquí es el árbitro. Hay colegiados que sacan bastantes más tarjetas de media que otros, y esa cifra suele ser más fiable que fijarse solo en el partido en sí. Junto al árbitro, conviene mirar el estilo de los equipos: los conjuntos que presionan muy arriba o que defienden con mucha intensidad suelen acumular más amonestaciones. El contexto también importa: derbis, partidos con mucho en juego o encuentros entre rivales directos suelen tensar el partido y elevar el número de tarjetas por encima de la media habitual.
Y, ¿qué pasa si un partido se suspende en bet365? Te lo contamos en nuestra guía.
Uno de los fallos más comunes es no tener en cuenta el sistema de puntos y pensar que el mercado cuenta tarjetas literales; olvidar que las amonestaciones al banquillo no suman también genera sorpresas. Otro error habitual es fijarse solo en la fama de un jugador como «dur» sin mirar el contexto del partido concreto: el rival, el marcador y el papel táctico de ese día influyen más de lo que parece. Por último, conviene no dar por hecho que un partido intenso siempre termina con muchas tarjetas, ni que uno tranquilo se librará de ellas: el criterio del árbitro puede cambiar el desenlace por completo. Cosa que también afecta a las faltas concedidas en bet365.
El mercado de tarjetas en bet365 se rige por un sistema de puntos que no siempre coincide con la intuición: amarilla vale uno, roja directa vale dos, y la segunda amarilla no suma extra. Conociendo esa base y prestando atención al árbitro, al estilo de los equipos y al contexto del partido, es un mercado que permite construir apuestas con criterio más allá del resultado o los goles. Encuentra más info sobre esta casa en nuestra reseña de bet365.
Son las amonestaciones a entrenadores, cuerpo técnico, suplentes o jugadores ya sustituidos. No se contabilizan en ningún mercado de tarjetas.
Dos puntos, el doble que una amarilla.
No. El jugador se queda en los puntos de la roja; el máximo posible por jugador es tres puntos, correspondientes a una amarilla más la roja por doble amonestación.
No, solo se contabilizan las tarjetas mostradas a jugadores que están en el terreno de juego.
No, salvo que el mercado en cuestión lo indique de forma explícita.
Como en el resto de mercados, la apuesta se anula salvo que el resultado ya estuviera decidido antes de la suspensión.